México, 24 de febrero de 2026.- La industria del plástico en México es transversal y esencial para sectores como alimentos y bebidas, salud, construcción, automotriz y tecnología.
Ante contextos como la revisión del T-MEC, la imposición de aranceles y la relocalización productiva en Norteamérica, actúa con visión estratégica y evita tomar decisiones aisladas frente al entorno político, comercial y económico.
La Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) dio a conocer que este sector, conformado por más de 6,000 empresas, demuestra una capacidad constante de adaptación ante el entorno global.
“Hemos evolucionado tecnológicamente, invertido en infraestructura, modernizado procesos y fortalecido nuestras cadenas productivas. Hoy, más que nunca, necesitamos información confiable, análisis profundo y unidad sectorial para consolidar nuestro papel como pilar del desarrollo económico y ambiental de México”, señaló el presidente del organismo, Benjamín del Arco, en el marco del foro Perspectivas de la Industria 2026, organizado por el organismo.
Actualmente se vive una transformación estructural en materia ambiental, en la que México mantiene una tasa de acopio de PET del 63 por ciento, lo que lo posiciona como líder en el continente.
Asimismo, más del 70 por ciento de las empresas firmantes del Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico ya incorporan material reciclado en sus productos y, mediante rediseño e innovación, se han eliminado decenas de miles de toneladas de material.
En México, esta industria atraviesa más de 80 por ciento de la producción de casi todas las actividades humanas y de desarrollo de procesos productivos.
- 45% corresponde a envase y embalaje
- 16% consumo general
- 11% construcción
- 8% automotriz,
- 6% electrónica
- 4% agrícola,
- 3% médico
Transformación
En su intervención, y al hablar sobre la perspectiva del plástico en México, Mónica Conde, experta en la materia, destacó que la industria atraviesa una etapa de transformación global marcada por sobrecapacidad instalada, crecimiento moderado -de apenas 1 a 3 por ciento anual-, mayores costos energéticos y una regulación ambiental cada vez más estricta.
“México cuenta con ventajas como su ubicación estratégica en Norteamérica, tratados comerciales y una base manufacturera sólida. Si bien el consumo nacional podría alcanzar 8.1 millones de toneladas (estimado 2025), el país enfrenta una decisión estructural: mantenerse como productor ‘commodity’ o evolucionar hacia la manufactura avanzada”, afirmó.
De acuerdo con la especialista, la oportunidad para el sector está en el desarrollo de compuestos y materiales especializados, donde ya operan entre 90 y 120 empresas con capacidad instalada significativa y potencial para escalar hacia soluciones de mayor valor agregado.
“Los sectores automotriz, electrónico, médico, agrícola y de construcción demandan materiales más ligeros, resistentes y sostenibles, lo que impulsa el uso de compuestos avanzados, nanomateriales y soluciones diseñadas con herramientas digitales e inteligencia artificial. La apuesta estratégica es convertir a México en un centro regional de innovación en plásticos avanzados, donde la sustentabilidad y la tecnología sean los principales diferenciadores competitivos”, destacó.











