México, 27 de octubre de 2026.- La industria aeroespacial en México concentra sus principales clústeres y polos manufactureros en Sonora, Chihuahua, Baja California y Querétaro, donde operan empresas especializadas en componentes de aeronaves, motores, sistemas eléctricos, aviónica y mantenimiento aeronáutico.
Estas regiones integran capacidades industriales que permiten al país participar en las cadenas de suministro de fabricantes internacionales.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, México registró 135 establecimientos dedicados a la fabricación de equipo aeroespacial en mayo de 2026, según datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE).
Sonora encabeza la actividad con 41 establecimientos, seguido por Chihuahua, con 30, y Baja California, con 27.
En conjunto, estas tres entidades reúnen 98 unidades económicas, equivalentes al 72.6 por ciento del total nacional de esta rama industrial.
La clasificación corresponde específicamente a la fabricación de equipo aeroespacial y no incluye todas las empresas de servicios, mantenimiento o proveeduría relacionadas con el sector.
Sonora
Sonora es el estado con mayor número de establecimientos dedicados a la fabricación de equipo aeroespacial, con 41 unidades económicas registradas en mayo de 2026.
El corredor industrial Guaymas-Empalme destaca por su especialización en:
- componentes para turbinas
- motores aeronáuticos
- fundición y mecanizado
- Estas capacidades forman parte de la base manufacturera que abastece procesos especializados de la industria aeroespacial.
En julio de 2026, el Gobierno de Sonora presentó una estrategia de colaboración entre empresas, instituciones académicas y autoridades para fortalecer el desarrollo de un clúster aeroespacial.
La iniciativa busca impulsar la articulación industrial y ampliar las oportunidades de proveeduría de piezas metálicas y procesos de manufactura especializada.
Baja California
Baja California cuenta con 27 establecimientos de fabricación de equipo aeroespacial, lo que la posiciona como el tercer estado con mayor presencia de esta actividad en México.
Mexicali y Tijuana forman parte de un corredor industrial fronterizo especializado en aeroestructuras, componentes aeronáuticos y sistemas de aviónica.
En Mexicali, Collins Aerospace, empresa perteneciente a RTX, cuenta con instalaciones dedicadas a fabricar aeroestructuras, componentes de góndolas de motores y sistemas de aviónica.
La compañía reporta más de 1,500 trabajadores en su planta de aviónica y más de 1,200 en aeroestructuras, con producción destinada a fabricantes internacionales como Airbus, Boeing, Bombardier, Gulfstream y Dassault.
La ubicación fronteriza de Baja California y su base manufacturera especializada favorecen la integración de estas operaciones con las cadenas de suministro aeroespaciales de América del Norte.
Exportaciones
La presencia industrial de los principales polos aeroespaciales también se refleja en el comercio exterior.
Durante el primer trimestre de 2026, Baja California encabezó las exportaciones mexicanas de aeronaves, vehículos espaciales y sus partes, con 116 millones de dólares, de acuerdo con la Secretaría de Economía.
Querétaro ocupó la segunda posición entre las entidades mencionadas, con 94.7 millones de dólares, seguido por Sonora, con 36.2 millones.
Las cifras corresponden a la categoría comercial de aeronaves, vehículos espaciales y sus partes, por lo que no representan necesariamente la totalidad de los bienes y servicios asociados con la industria aeroespacial.
La distribución de las exportaciones y las capacidades manufactureras confirma la participación de distintas regiones mexicanas en cadenas de suministro internacionales, con especializaciones complementarias en motores, sistemas eléctricos, aeroestructuras, aviónica y mantenimiento aeronáutico.
Oportunidades
El desarrollo de los polos aeroespaciales abre oportunidades para ampliar la proveeduría industrial en procesos de mecanizado, fundición, fabricación de componentes metálicos, sistemas eléctricos y servicios especializados.
En Sonora, las capacidades del corredor Guaymas-Empalme permiten identificar oportunidades relacionadas con componentes para motores y procesos metalmecánicos, mientras Baja California mantiene operaciones de aeroestructuras y aviónica.








