México, 19 de junio de 2026.- El estrés laboral en México ha alcanzado niveles críticos, ya que de acuerdo con el Reporte de Salud Mental 2026 de AXA, el 62 por ciento de las personas en el país padece estrés laboral, una cifra que sitúa a México como la tercera economía con mayor burnout (agotamiento profesional) en el mundo, solo por detrás de Turquía (68 por ciento) e Italia (63 por ciento), y superando a potencias asiáticas como China, Japón o Tailandia.
En el último año, los niveles de estrés laboral de moderado a severo en el país aumentaron cinco puntos porcentuales.
Esta situación confirma una tendencia creciente que representa un desafío para las organizaciones.
Radiografía del burnout en México
El impacto del agotamiento no es homogéneo; existen sectores de la población trabajadora que lo resienten con mayor fuerza:
Por edad: Los trabajadores de entre 35 y 44 años son la población más afectada, con un 71 por ciento experimentando estrés laboral (casi 10 puntos porcentuales por encima del promedio nacional).
Por puesto: Quienes ocupan roles de gestión también superan la media general, alcanzando un 68 por ciento de incidencia.
Las consecuencias
El burnout trasciende las horas de oficina. El 82 por ciento de los encuestados reporta al menos un impacto negativo en su vida diaria debido al estrés laboral. Entre las consecuencias más comunes destacan:
- Dificultad para dormir y concentrarse.
- Padecimientos físicos (como dolores de cabeza).
- Mayor irritabilidad y procrastinación.
- Disminución de la productividad.
Asimismo, este panorama afecta directamente la operación de las empresas a través del ausentismo. En el último año, el 28 por ciento de los colaboradores tomó una licencia médica por salud mental, siendo los empleados más jóvenes quienes más se ausentan por este motivo.
El tabú de la salud mental
A pesar de la gravedad del problema, la comunicación interna en las empresas sigue siendo una asignatura pendiente.
Solo el 64 por ciento de las personas considera que puede hablar de salud mental en su entorno laboral. De este grupo, una cuarta parte prefiere desahogarse con compañeros y solo el 17 por ciento se siente cómodo hablando con sus líderes.
Por otro lado, del 36 por ciento que prefiere no abordar el tema en el trabajo, los principales frenos son:
- La percepción de que se trata de un asunto estrictamente privado.
- Dudas sobre la capacidad real del empleador para ayudar.
- Temor a que afecte su carrera o estabilidad laboral.
- Miedo a ser juzgado.
- Programas de salud mental
Existe una enorme brecha entre lo que los colaboradores necesitan y lo que las organizaciones ofrecen.
México registra la disposición más alta a nivel global para participar en programas de salud mental, con un 95 por ciento, pero solo el 41 por ciento de los trabajadores cuenta con estos beneficios en sus empleos.
El reto
El reporte subraya que el desafío no es solo implementar programas, sino atacar las causas raíz. Actualmente, el 27 por ciento de las empresas con estos beneficios se enfoca en programas de wellness (como clases de yoga o meditación).
Si bien son valiosos, no resuelven los factores de fondo que más impactan negativamente la salud mental de los mexicanos:
- la inestabilidad financiera
- la inseguridad laboral
- incertidumbre del futuro
- eventos traumáticos personales








