México, 8 de septiembre de 2026.- La industria mexicana de vehículos pesados cerró julio con un repunte significativo en producción y exportaciones, acompañado por un crecimiento de doble dígito en las ventas al mayoreo.
Sin embargo, el desempeño acumulado de los primeros siete meses del año todavía se mantiene por debajo de 2025, mientras el mercado interno continúa mostrando señales de debilidad.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), durante julio se ensamblaron 14,675 vehículos pesados, un incremento de 51.8 por ciento frente a las 9,668 unidades fabricadas en el mismo mes de 2025.
Exportaciones
El avance mensual también se reflejó en las exportaciones:
- En julio se enviaron al extranjero 13,117 vehículos pesados, 66.7 por ciento más que las 7,867 unidades exportadas un año antes.
Las ventas al mayoreo también mantuvieron una trayectoria positiva:
- Durante el séptimo mes del año se comercializaron 2,590 unidades, 19.1 por ciento más que las 2,175 registradas en julio de 2025.
El crecimiento estuvo presente tanto en carga como en pasaje. Las ventas mayoristas de vehículos de carga llegaron a 2,141 unidades, un aumento de 18.1 por ciento, mientras que el segmento de pasaje alcanzó 449 unidades, 24 por ciento más que en julio del año anterior.
Contracción
El comportamiento de julio, sin embargo, todavía no revierte por completo la contracción acumulada durante el año:
Entre enero y julio, la producción alcanzó 85,551 unidades, 6.1 por ciento menos que las 91,050 fabricadas en el mismo periodo de 2025.
Renovación de flota
Para ANPACT, fortalecer la demanda interna será determinante para consolidar la recuperación del sector.
El organismo señaló que la renovación de la flota, la generación de condiciones para la inversión y el fortalecimiento de las exportaciones forman parte de los factores necesarios para sostener la actividad industrial.
Uno de los principales puntos de preocupación es el crecimiento de las importaciones de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos.
De acuerdo con la asociación, por cada 100 vehículos pesados nuevos que se comercializan en México ingresan alrededor de 53 unidades usadas importadas, situación que genera presión sobre la venta de vehículos nuevos y sobre la planta productiva nacional. Para la industria, la renovación vehicular requiere una estrategia que vincule política industrial, energética, de infraestructura y ambiental, debido a que la modernización del transporte demanda decisiones coordinadas entre estos sectores.







