México, 31 de julio de 2026.- La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta estratégica dentro de las organizaciones.
En México, la proporción de empresas en fase de adopción activa de esta tecnología aumentó de 17 por ciento a 26 por ciento durante el último trimestre, de acuerdo con el estudio Global AI Pulse Q2 2026 de KPMG.
A nivel global, según el documento, el crecimiento pasó de 13 por ciento a 22 por ciento.
Este avance marca una nueva etapa para las empresas, en la que la conversación ya no se concentra únicamente en implementar soluciones de IA, sino en integrarlas de manera estratégica para obtener resultados medibles.
Actualmente, 78 por ciento de las organizaciones mexicanas considera que la inteligencia artificial ya genera beneficios en productividad, ahorro de costos y una mejor toma de decisiones, una percepción superior al promedio global de 76 por ciento.
“Hoy observamos que quienes lideran las organizaciones ponen mayor énfasis en medir y demostrar el valor generado por la inteligencia artificial, así como en fortalecer la disciplina financiera y la rendición de cuentas”, aseguró Gustavo Gómez, socio líder de Inteligencia Artificial de KPMG México.
Productividad
Entre los principales objetivos de las organizaciones al incorporar inteligencia artificial destacan:
- el aumento de la productividad
- el desarrollo de habilidades
- la reducción de costos.
En México, 33 por ciento de las empresas identifica la productividad como una de sus principales prioridades relacionadas con IA, mientras que 26 por ciento busca desarrollar nuevas capacidades internas y 29 por ciento enfoca sus esfuerzos en la reducción de costos.
Además, la gobernanza y la resiliencia adquieren mayor relevancia como elementos estratégicos:
- 26 por ciento de las organizaciones mexicanas las considera prioridades dentro de sus iniciativas de inteligencia artificial.
Este cambio refleja una transición hacia modelos donde la IA deja de operar como proyectos aislados y se integra como parte de las capacidades permanentes de las empresas.
Aunque la adopción de IA continúa en crecimiento, las organizaciones avanzan hacia una etapa en la que medir el impacto será fundamental.
Actualmente, solo 7 por ciento de las empresas reporta haber consolidado un retorno de inversión derivado de sus iniciativas de inteligencia artificial.
Para las compañías, el siguiente paso consiste en establecer mecanismos que permitan evaluar beneficios, controlar costos y definir responsables internos.
Ajustes
En México, 50 por ciento de las empresas señala que ajustó sus despliegues de IA cuando los costos comenzaron a superar el valor esperado, mientras que 46 por ciento reconoce dificultades para comprender con precisión las estructuras de costos asociadas a estas tecnologías.











