Baja California, 21 de julio de 2026.- Baja California se posicionó como la quinta entidad con el precio promedio por metro cuadrado de vivienda más alto en México, de acuerdo con el Indicador Banorte de Precios de Vivienda (Inbaprevi) correspondiente a junio de 2026.
El reporte elaborado por el área de Análisis Económico y Financiero de Banorte detalló que el costo promedio por metro cuadrado en la entidad alcanzó los 40 mil 688 pesos, tras registrar un incremento anual del 4.9 por ciento, cifra superior al promedio nacional de 4.0 por ciento.
Asimismo, en su comparación mensual frente a mayo, el valor promedio registró un avance del 1.0 por ciento, consolidando la plusvalía del sector inmobiliario regional.
Con estas cifras, la entidad fronteriza solo se sitúa por debajo de la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y Sinaloa en cuanto a valor por metro cuadrado.
Escasez de tierra y auge vertical
Respecto a las causas del alza de precios, Dulce Belén Reynoso Reyes, presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) de Tijuana, explicó a medios de comunicación que la baja disponibilidad de suelo urbanizable es el principal detonante.
«Desafortunadamente en Tijuana ya queda muy poca tierra, entonces eso hace que se incrementen los costos por metro cuadrado de terrenos«, afirmó.
Esta restricción territorial ha transformado el modelo de desarrollo urbano en la región, originando un boom de condominios y proyectos de edificación vertical.
A la falta de reservas territoriales se suman los costos de insumos derivados de la condición fronteriza, como el acero y materiales de construcción, los cuales inciden directamente en el precio final al consumidor.
Perspectivas positivas
Pese al encarecimiento, el sector proyecta un periodo de fuerte actividad económica para la segunda mitad del año.
La AMPI Tijuana estima un crecimiento cercano al 20 por ciento en dinamismo de ventas y arrendamientos, impulsado por la movilidad propia de la temporada vacacional.
Finalmente, la dirigencia de la AMPI descartó la presencia de una burbuja inmobiliaria atribuible a la llegada de residentes provenientes de Estados Unidos, calificando el fenómeno como un ciclo natural de la dinámica transfronteriza: «Es muy común para nosotros como tijuanenses y que estamos en la frontera; estamos acostumbrados a este nivel de movimiento, por lo que no genera un impacto desestabilizador en el mercado local«, puntualizó.








